Enero 2009


En la entrada del Teatro Novedades

En los pasajes de la calle Huérfanos

Al llegar a los pasajes de la calle Huérfanos

Los participantes del recorrido y los socios de Cultura Mapocho en la foto oficial de Enero, en el pasaje Hurtado Rodríguez.

Los participantes en el Pasaje Hurtado Rodríguez

Al pasar por la Peluquería Francesa y el Boulevar Lavaud y avanzar hacia el oriente, camino a la Plaza Brasil.

En la esquina de Comapania y Libertad

Y luego, hacia el oriente.

Caminando por Compania

Terminamos en la Plaza Brasil un largo y entretenido recorrido.

En la Plaza Brasil, al terminar el largo recorrido

Domingo 25, Enero
10:45a13:00

Los Recorridos Patrimoniales por Santiago son una iniciativa que Cultura Mapocho realiza desde comienzos del año 2007 y ya cuenta con el apoyo del Consejo de Monumentos Nacionales y es patrocinada por el Servicio Nacional de Turismo, Sernatur; por la Biblioteca de Santiago, perteneciente a la Dirección de Bibliotecas Archivos y Museos, Dibam; el Museo de Santiago Casa Colorada de la I. Municipalidad de Santiago, el Ministerio de Bienes Nacionales y la Comisión Bicentenario, por cuanto realiza un aporte sustantivo a la construcción de un país que rescata, preserva y difunde su identidad, uno de los Valores Bicentenario.

Estos recorridos significan un esfuerzo por poner en valor, más allá del patrimonio físico, una historia en que han intervenido múltiples y distintos actores que hicieron posible el Santiago que vemos y vivimos en estos días.

· Barrios Brasil y Yungay: domingo 25 de Enero 2009, a partir de las 10:00 horas. Nos reunimos en el frontis de la Biblioteca de Santiago, situada en Av. Matucana 151, unos 15 minutos antes de partir.

· La Quinta Normal: domingo 22 de Febrero 2009, a partir de las 10:00 horas. Nos reunimos en el frontis de la Biblioteca de Santiago, situada en Av. Matucana 151, unos 15 minutos antes de partir.

Patrocinan:
Servicio Nacional de Turismo, Sernatur
Comisión Bicentenario
Museo de Santiago Casa Colorada
I. Municipalidad de Santiago
Biblioteca de Santiago
Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos
Organiza: Contactos:
Cultura Mapocho

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Plaza Yungay

El 5 de abril del año 1839 y para regularizar una situación de hecho ya existente, se oficializó la creación del Barrio Yungay por medio de un decreto del presidente Joaquín Prieto. El nombre era un homenaje al triunfo chileno en la batalla de Yungay que recientemente había puesto fin a la guerra en el norte. Ya circulaban en la época varios planos de parcelación y se comercializaban las parcelas que la familia Portales, dueña de gran parte de las chacras de la zona, estaba urbanizando.

Una de las primeras acciones en el nuevo barrio fue el trazado de una plaza, que en un principio fue sólo un espacio abierto en que había una plantación de eucaliptus. Fue llamada Plaza Portales.

Años después, el bosquecillo dejó paso a una plaza propiamente dicha que fue embellecida y bautizada como Plaza Yungay. En 1880 se instaló en ella la estatua del “Roto Chileno” que aún la preside. La escultura de Virginio Arias, denominada por el autor como Al defensor de la Patria, había ganado en 1882 una mención honorífica en el Salón de París. La plaza adquirió gran popularidad al comenzar a celebrarse en ella el día 20 de enero de cada año el festejo conmemorativo de la Batalla de Yungay, y que daría origen la celebración popular del Día del Roto Chileno, con gran participación del pueblo durante varios días de fiesta.

La Plaza Yungay hoy es el centro de un barrio que mantiene, como pocos en la urbe, el carácter cercano y amable de los barrios de antaño, reuniendo e integrando a sus vecinos nuevos con los antiguos, a los extranjeros con los nacionales, a los adultos y los niños en un modo de vida que pasa por la defensa del patrimonio cultural.

El monumento al Roto Chileno y detrás la torre de San Saturnino

Iglesia San Saturnino

Frente a la plaza Yungay, en Santo Domingo 2772, está la Iglesia de San Saturnino. Es una iglesia de estilo gótico con tres entradas y una torre, cuya construcción fue iniciada por el presbítero Luis Benavente y terminada por el arquitecto Teodoro Burchard hacia 1887. La parroquia fue creada por la autoridad eclesiástica en 1844 y se construyó en el lugar una rústica capilla de madera y adobes. El sito en que se levanta la iglesia era ocupado en 1830 por uno de los presidios de la ciudad.

A la nueva capilla del barrio Yungay se trasladó la imagen de san Saturnino que estaba en la iglesia de san Francisco, en la Cañada, y que había sido traída a Chile, desde Quito, por el obispo agustino fray Gaspar de Villarroel. Esta imagen de san Saturnino fue tallada en madera cuzqueña en el siglo XVII. San Saturnino es el protector de los santiaguinos contra los temblores y terremotos.

La iglesia tiene grandes y bellos vitrales que representan a los apóstoles. Entre sus reliquias e imaginería hay un Cristo de la Buena Esperanza obsequiado en 1892 por el presbítero Hernán Domeyko Sotomayor. También hay un órgano fabricado por Oreste Carlini en la década de 1920.

Casa de Luis Montt

Ubicada en la calle Sotomayor 685, al costado oriente de la Plaza Yungay, está la casa en que vivió Luis Montt Montt, historiador, profesor de literatura del Instituto Nacional y Director de la Biblioteca Nacional, entre 1886 y 1909, era hijo del Presidente Manuel Montt. La casa es una edificación de estilo clásico popular, asociada a la producción de viviendas para sectores medios y bajos.

Luis Montt es un destacado intelectual de principios del siglo XX que siendo director de la Biblioteca durante más de 20 años impulsó la organización de la Exposición Histórica del Centenario, una gran exposición histórica realizada en 1910 y que dio lugar a la creación del Museo Histórico Nacional. Además participó en la creación de importantes colecciones documentales junto a Diego Barros Arana y Miguel Luis Amunátegui. Editó las obras completas de Domingo Faustino Sarmiento, también vecino del barrio durante su exilio en Chile.

Casa de Ignacio Domeyko

La casa de Cueto 572 es originaria de 1848 y fue la residencia del sabio y naturalista polaco, es una pintoresca casa quinta de un piso, con patio interior, grandes árboles y construida en adobe, piedra y teja, es una muestra del inicio de la urbanización de Santiago poniente.

Ignacio Domeyko Ancut nació en 1802 en Lituania. Ingresó a la Universidad de Vilna en 1817 y se licenció en Ciencias Físicas y Matemáticas. Durante su juventud participó en grupos nacionalistas polacos lo que lo llevó a prisión en 1821 y al exilio en Francia en 1832, luego de combatir la invasión rusa de 1831. En Francia completó estudios en la Escuela de Minas donde obtuvo el título de ingeniero, y fue contratado por el Gobierno chileno para desempeñarse como profesor de química y mineralogía en el liceo de Coquimbo, con el propósito de fomentar el desarrollo minero mediante la incorporación de tecnología y de conocimientos científicos. Aquí desarrolló su labor de naturalista y geógrafo, llegando a ser considerado el padre de la mineralogía chilena.

En 1848 recibe la ciudadanía chilena por gracia y en 1850 se casa con la joven santiaguina Enriqueta Sotomayor Guzmán, con la que tiene dos hijos varones y una mujer.

Fue el segundo rector de la Universidad de Chile entre 1867 y 1887 y las leyendas cuentan que se iba a caballo desde su casa quinta hasta la sede de la universidad. El sabio polaco y su joven mujer vivieron y murieron en la casa de la calle Cueto.

Museo de Arte Popular Americano Tomás Lago

En Compañía 2691 está la casa que alberga al MAPA, Museo de Arte Popular Americano, creado a partir de múltiples donaciones de muestras de arte popular americano de distintos países de América latina con más de 5.700 piezas, a la Universidad de Chile y que el Consejo Universitario decidió traspasar a la Facultad de Artes, de la cual depende el actual Museo.

Peluquería Francesa

Desde 1868 existe la Peluquería Francesa en la calle santo Domingo, frente a la Plaza Yungay a cargo de tres peluqueros franceses, entre los que se cuenta a Victorino Tauzan. A partir de 1918 se trasladó a santo Domingo entre Libertad y Esperanza, y finalmente en 1925 se instala en el actual edificio de Compañía y Libertad.

En la esquina de LIbertad y Compañía

La peluquería atendía al personal del Consulado de Francia y a los numerosos vecinos ilustres. En 1999, la tercera generación de los Lavaud creó un restaurante en parte del edifico refaccionado. Hoy el Restorán Boulevard Lavaud y la Peluquería Francesa forman parte de los recorridos por el barrio, en Compañía 2789, esquina de Libertad.

En 1982 llegó a la Peluquería Francesa, Manuel Cerda Asenjo que aplica las técnicas de barbería con paños calientes y navaja, sistema muy apreciado por la antigua clientela. Y el restaurante, a cargo de Cristian Lavaud Oyarzún, ofrece una selecta carta gastronómica acompañada de una fina repostería, con degustación de vinos y quesos y a toda hora una gran variedad de cafés en muy buenas preparaciones.

Al interior de la Peluquería Francesa

Calles Hurtado Rodríguez, Adriana Cousiño y Lucrecia Valdés, Zona Típica

Los pasajes Lucrecia Valdés de Barros, Adriana Cousiño y Hurtado Rodríguez componen un notable ejemplo de unidad arquitectónica en el Barrio Yungay y se encuentran entre las calles Compañía por el norte y Huérfanos por el sur, entre las calles Libertad y Herrera.

Las manzanas divididas en pasajes hacia 1920 son una forma de dar mayor rentabilidad al terreno urbano así como un modo de satisfacer la demanda de vivienda de la naciente clase media. El estilo ecléctico es dominante y recoge elementos de diversas tendencias historicistas como el Tudor, georgian, gótico y neogótico, clasicismo, grecorromano, barroco, morisco y bizantino entre otros. Las construcciones poseen una amplia riqueza en los detalles y un gran trabajo del espacio urbano.

El pasaje Hurtado Rodríguez es un eje recto de más de 12 metros que comunica las calles Huérfanos y Compañía, en él se destaca el cuidadoso diseño de los accesos, especialmente el del norte en Compañía que parece una gran puerta por su altura.

El conjunto está formado por viviendas de dos y tres pisos, con fachada continua y con diversos estilos arquitectónicos, en un lenguaje ecléctico que echa mano desde el grecorromano al Tudor. La unidad formal del pasaje se logra con la homogeneidad de la altura de las edificaciones y ritmo de las ventanas y las puertas. El ensanchamiento en el centro, producto del desplazamiento de la línea de edificación, da forma a un espacio de encuentro y permanencia en el lugar.

Su dueña fue doña Celsa Rodríguez de Hurtado y fue construido entre 1926 y 1928. En él hay construcciones de Alberto Cruz Montt, Ricardo Larraín Bravo, Downey, Mozó, Rojas Santa María, Garáfulic y Calvo Mackenna.

El pasaje Lucrecia Valdés de Barros, construido en 1924, corta por la mitad la manzana comprendida entre las calles Esperanza, Huérfanos, Maipú y Compañía. Sus edificaciones tienen variados lenguajes arquitectónicos con notables detalles en la fachadas y un amplio repertorio en el diseño de las puertas de acceso, a veces con porches y rejas y otras solamente con gradas. Su eje, al igual que en el caso de Hurtado Rodríguez se ensancha dando lugar a un espacio interior semi privado. En el número 370 vivió el escritor Alberto Romero, autor, entre otros textos, de “La viuda del Conventillo”.

El conjunto del Cité Adriana Cousiño, obra de Alberto Cruz Montt y Ricardo Larraín Bravo, es en la actualidad uno de los conjuntos de este tipo más notables de Santiago. En él se destacan el tratamiento de los zócalos, porches, ventanas que combinan los ángulos rectos con los arcos y balcones.

El pasaje tiene jardineras con frondosas palmeras que impiden del acceso visual del exterior al interior, a la vez que otorga privacidad a las casas. Los accesos son diferenciados, por el sur en la calle Huérfanos hay una plazoleta que facilita el ingreso al interior y por la calle Compañía la mayor altura crea una imagen distinta, más plana y menos accesible.

Museo de la Educación Gabriela Mistral

En 1854 se fundó en la calle san Isidro la Escuela Normal de Preceptoras bajo la dirección de la Rvda. Madre Ana Du Boisier, de las religiosas del Sagrado Corazón. La formación de las profesoras de la educación básica de la época duraba cuatro años y contaba con una beca estatal, de modo que se convirtió en una solución para las hijas de familias modestas y madres viudas.

En 1880, con el nombre de Escuela Normal Nº 1 y con la educadora alemana Teresa Adametz como directora se traslada a la calle Huérfanos 3159, en el edificio de la recién creada Escuela de Aplicación, manteniendo el internado para las estudiantes de provincia.

El gobierno decide construir un edificio dedicado exclusivamente a la Escuela Normal de Niñas que cumpliera con los requisitos modernos y comisiona al arquitecto Víctor Henri Villeneuve para su construcción. Las obras se inician en 1884 y concluyen en septiembre de 1886 siendo inauguradas por el propio presidente Santa María. El edificio que es considerado un modelo en su género por su bien diseñada arquitectura y la distribución funcional de sus salas y habitaciones ocupa media manzana y tenía la capacidad de albergar a 350 estudiantes internas. La planta del edificio se estructura a partir de dos patios que están rodeados por dos pisos con corredores en los que los pilares y pilastras le dan un carácter clásico. La fachada principal es característica del estilo romántico y muestra un frontispicio que se retrae respecto de la línea de edificación, tiene dos cuerpos salientes en sus extremos. La Escuela Normal Nº1 de Niñas se llamó Brígida Walker Guerra en homenaje a la primera chilena que la dirigió entre los años 1903 y 1922.

En 1910 la profesora Gabriela Mistral dio sus exámenes de habilitación para que se le reconocieran los estudios y conocimientos ya adquiridos en la práctica escolar. Obtiene el título de maestra primaria y es nombrada profesora primaria en Barrancas, al poniente de la ciudad.

El Museo Pedagógico de Chile fue fundado el 13 de septiembre de 1941. Después de ocupar cinco sedes distintas, en 1981 se instala en el ala poniente de la antigua Escuela Normal Nº 1 de Niñas Brígida Walker, en Compañía 3150. Hace uno años atrás el edificio albergó al Museo de la Solidaridad Salvador Allende.

El Museo de la Educación lleva el nombre de Gabriela Mistral, y reabrió sus puertas el año 2006 luego de 21 años de permanecer cerrado.

Hospital san Juan de Dios

Antiguo hospital de Nuestra Señora del Socorro, fundado en 1552 por Pedro de Valdivia. El actual edificio funciona en el lugar desde 1954 en Huérfanos 3255.

El hospital de Nuestra Señora del Socorro se situaba detrás del convento de San Francisco, separado de él, por una calle que se abrió en la parte posterior de la iglesia. El predio estaba circundado por muros de adobe; el frente que daba a la cañada, la actual Alameda, era de poco más de dos cuadras y su límite posterior lo constituía el Zanjón de la Aguada.

El hospital de Nuestra Señora del Socorro cambió su nombre por el de San Juan de Dios, en 1617, al hacerse cargo de él, la Orden de los Hermanos de San Juan de Dios. Sus nuevos administradores, vestidos con una jerga blanca y parda ceñida con una correa, fueron conocidos como los Padres Capachos, por las abultadas capuchas en que ocultaban sus cabezas y su rostro. Esta administración se prolongó por 206 años; pasando después a manos de laicos.

La antigua construcción se destruyó por completo después de soportar lluvias torrenciales que derribaron sus muros y el terremoto del 13 de mayo de 1647, donde la mayoría de los edificios quedaron hechos escombros en solo unos pocos segundos. Entre ellos, la Cárcel, el Edificio de la Real Audiencia, el Palacio del Gobernador y el Hospital San Juan de Dios, donde sólo quedó a salvo la enfermería con los enfermos, por ser un ala nueva.

A través de los años, las catástrofes siguieron afectando a la ciudad y al edificio del hospital. En 1864, una epidemia de tifus asoló la ciudad y el administrador del San Juan de Dios trasladó a los enfermos de viruela para dar cabida a los afectados. La fiebre tifoidea estimó una mortalidad de un 50 a 60% de la población. El Presidente de la Junta del hospital, el Dr. Lorenzo Sazié, negó la existencia de la epidemia alegando que no era contagiosa. Tiempo después, Sazié se hizo cargo de un Servicio de Cirugía, el primero fundado científicamente, cargo que no ocupó por mucho tiempo, pues contrajo el tifus exantemático dentro del mismo hospital, enfermedad que lo llevó a la muerte.

Las constantes plagas que asolaron a la ciudad fueron producto de la gran resistencia que el pueblo tenía a vacunarse y a la pobreza y la inmundicia en que vivían la gran mayoría de sus habitantes. La viruela atacó en 1872 y 1873. Entre los años 1886 y 1888, una epidemia de cólera, terminó por saturar a los hospitales de la época, debiendo utilizar las autoridades otras instalaciones públicas, para fines de salud.

Terremotos posteriores, como el de 1906, que destruyó gran parte de las antiguas construcciones, dañaron estructuralmente al abatido Hospital San Juan de Dios, ubicado entre las actuales calles de Santa Rosa y San Francisco, situación que generó la necesidad de construir un nuevo edificio, que años más tarde se concretara gracias a la perseverancia del Profesor y Dr. Rodolfo Armas Cruz, secundado por los doctores Sótero del Río, Ignacio González Ginouves y Enrique Laval, además del apoyo del Presidente Juan Antonio Ríos, quienes consiguieron que este anhelo se hiciera realidad, en un terreno en los límites de la ciudad de Santiago, frente a la Quinta Normal, cuya construcción se inició en 1945 y se inauguró el 1º de mayo de 1954, siendo el Hospital más moderno para su época. Durante estos años de espera, los distintos Servicios del Hospital funcionaron en locales provisorios.

Edificios de la Biblioteca de Santiago y del Archivo Nacional de la Administración

Ubicada en las antiguas instalaciones de la DAE, la Biblioteca de Santiago se abrió al público en noviembre de 2005 y ya ha atendido a más de dos millones de personas.

En el frontis de la Biblioteca de Santiago

La Dirección de Aprovisionamiento del Estado (DAE) fue entre 1927 y 2003 el servicio público encargado de las compras y suministros del Estado de Chile. Reemplazado por la Dirección de Compras y Contratación Pública, mejor conocido como ChileCompra en agosto del 2003. Para el sistema de salud pública las funciones de compra y suministro lo efectuaba la Central Nacional de Abastecimiento.

El edificio de administración y las bodegas, ubicados en Matucana 151, construidos entre 1928 y 1945, fue diseñado por el arquitecto Raúl Sierralta en el estilo Art Deco, fue declarado Monumento Histórico el 2001. Siendo posteriormente reacondicionado y ocupado por la Biblioteca de Santiago.

El Archivo Nacional de la Administración (ARNAD) de la Dibam, también conocido como Archivo del Siglo XX, que reúne y conserva la documentación generada por la administración central del Estado, está en Agustinas 3250 entre Matucana y Chacabuco.

Este archivo contiene la documentación ministerial y de las demás reparticiones de la administración pública desde 1901, y los registros notariales y de conservatorios desde 1810 en adelante. Adicionalmente, también reúne documentación de algunas empresas del Estado, como es el caso de la Corporación de Fomento de la Producción (CORFO) y sus filiales, de algunas empresas privadas y de los libros estadísticos de la ex Cárcel Pública de Santiago del período comprendido entre los años 1950 a 1985.

Liceo Miguel Luis Amunátegui

De estilo neoclásico, el edificio del Liceo Amunátegui se transformó durante gran parte del siglo XX en un lugar de integración de alumnos venidos de provincia, obreros que usaban la biblioteca y otros habitantes del barrio. Son innumerables los personajes públicos, autoridades civiles, rectores, académicos, científicos, artistas y políticos que estudiaron en sus aulas.

El frontis del actual Liceo Amunátegui

El liceo Miguel Luis Amunátegui se fundó el 21 de febrero de 1890, durante el gobierno del Presidente Balmaceda, a partir de un decreto que decía “Créase para la ciudad de Santiago un liceo de instrucción secundaria que funcionará en el barrio Yungay”. Su primer rector fue el intelectual portorriqueño Eugenio María de Hostos y que durante ocho años desarrolló una fecunda labor.

La ubicación del primer establecimiento estuvo entre las calles Portales y Huérfanos, recinto muy reducido en el que funcionaron tres cursos de preparatorias y un primer año de humanidades que fue aumentado hasta tener al cabo de seis años, las humanidades completas. Luego fue trasladado a la calle Chacabuco entre Compañía y Huérfanos, a un local que contaba con mayor amplitud física, pero allí estuvo poco tiempo ya que se cambió a Matucana esquina de Huérfanos, recinto que ocupaba antiguamente un cuartel de policía. Posteriormente estuvo en Santo Domingo esquina de Maipú. Finalmente se instaló en ubicación actual, Agustinas entre Esperanza y Maipú, un edificio construido por la Alianza Francesa. Originalmente funcionaba en el edificio un Instituto de Sordomudos.

Miguel Luis Amunátegui Aldunate, ilustre historiador e ideólogo liberal que vivió entre 1828 y el año 1888. Fue uno de los intelectuales más brillantes del siglo XIX. Hijo de un destacado abogado liberal, su obra estuvo marcada por el rechazo hacia el legado español y por la afirmación de los valores republicanos surgidos del proceso de Independencia.

Basílica y convento de la Congregación de las Hijas de san José

En la calle Agustinas 2874 está el Santuario San José, entre las calles Libertad y Esperanza. Allí también se encuentra la casa Central de la Congregación de las Hijas de San José, protectoras de la Infancia. La iglesia, cuya torre es visible desde casi todo el barrio Yungay, es un edificio de una nave en estilo gótico, con vitrales franceses, y es obra del arquitecto Eugenio Joannon, data de 1909.

María Luisa Villalón, madre fundadora de la Congregación Hijas de San José, Protectoras de la Infancia, quiso edificar en el centro de la propiedad un Santuario al “Glorioso San José”. El 6 de Diciembre de 1903, se puso la primera piedra de la Iglesia y se bendijo bajo la advocación del Glorioso Patriarca San José y de los Dolores de la Santísima Virgen María. Después a beneficio de la Congregación, llegaron donaciones para continuar la construcción. En menos de dos años concluyeron las obras y fue solemnemente bendecida por el Señor Obispo de la Serena, Monseñor Ramón Angel Jara. Actualmente cuenta con un convento para novicias, y con retiro de monjas ancianas.

Primera Iglesia Metodista de Chile

El edificio de la Primera Iglesia Metodista de Chile ocupa toda la esquina de las calles Agustinas y Cueto y se destaca tanto por sus dimensiones como por sus formas, color y elementos arquitectónicos. Tiene una torre con base rectangular que termina en una cúpula. Hay dos entradas principales con pórticos terminados en arcos de medio punto.

El metodismo llegó a Chile en 1878 con el norteamericano William Taylor, un misionero que recorrió América fundando infinidad de misiones metodistas a lo largo de la costa del Pacífico.

Las misiones de Taylor en Chile aprovecharon la influencia de pastores anglicanos y presbiterianos en la masonería chilena y otros ámbitos de la vida social chilena. Esta influencia había generado una serie de reformas laicas, entre las que se permitía a los “disidentes” fundar y sostener escuelas privadas para la enseñanza de sus propios hijos en las doctrinas de sus religiones.

Taylor fundó varias escuelas privadas para la enseñanza del inglés a los “disidentes” y así nacieron el Santiago College, fundado por Ira H. LaFetra y su esposa Adelaida, y el Colegio Inglés de Concepción, entre otros. En el año 1891 se unió a la iglesia el “insigne predicador del Evangelio en Chile, Juan Bautista Canut de Bon, el hombre que dio apellido a los evangélicos chilenos”.

Feria libre

La feria libre es esencialmente el lugar en el cual se abastece de alimentos frescos una parte importante de la población, pese a que la aparición de modernos sistemas de distribución alimentaria y de cadenas de supermercados las desafía constantemente.

Ya en 1550 se autorizó el primer mercado de hortalizas y frutas en el mismo centro de la ciudad, el tianguéz, o mercado indígena funcionaba en la misma Plaza de Armas. Las ferias libres son la continuación de tales mercados ancestrales y siguen más vigentes que nunca: tienen unos 70 años de vida legal y más de dos siglos de vida clandestina y proscripción.

Son un lugar de encuentro, de intercambio, de vida de barrio y hoy, en Santiago son visitadas por cerca de 80 millones de personas al año y en las 700 ferias libres de la ciudad trabajan casi 70 mil feriantes. Sus ventas bordean los $170.000 millones aunque otras cifras habla de US$ 2.700 (dos mil setecientos millones de dólares).

Algunos ven las ferias como formas de resistencia popular, como los malabaristas de las esquinas, el comercio ambulante y otras formas de economía popular, que en conflicto con los grandes capitales se niegan a desaparecer. Son espacios residuales de soberanía popular en los que no sólo se transan productos hortofrutícolas entre vecinos y comerciantes sino que los ciudadanos se encuentran, dialogan, toman decisiones, discuten y rehacer la vida social y política, en medio del espacio público, del ágora del siglo XXI.

Teatro Novedades

En la calle Cueto 257 está el Teatro Novedades que partió mostrando películas mudas acompañadas de un pianista que amenizaba la proyección de silenciosas imágenes en movimiento. Estuvo abandonado por varios años hasta 1993 en que el municipio creó una Corporación Cultural que lo administra.

El frontis del histórico Teatro Novedades

Lleva más de cien años en el barrio y originalmente perteneció al Círculo Español que lo destinaba a la representación de Zarzuelas y Sainetes. Luego de un incendio en 1930 se construyó el actual edificio, en un estilo neoclásico.

Iglesia de la Visitación de santa María

La congregación de la Visitación de Santa María fue fundada por San Francisco de Sales y Santa Juana Francisca Fremiot de Chantal, en 1610, en Annecy, Francia, como congregación con régimen de clausura para socorrer a los más necesitados. Más tarde el propio fundador la transformó en orden contemplativa. Su apostolado se inspira en el misterio de la visitación de María a su prima Isabel, procurando equilibrar la oración de alabanza divina e intercesión por la Iglesia y el mundo, con el trabajo por el prójimo.

Las primeras religiosas de esta orden llegaron a Santiago el 9 de marzo de 1877. Actualmente hay dos monasterios. Uno ubicado en calle Huérfanos 2341 y el otro en la comuna de Ñuñoa. En total hay 31 religiosas profesas perpetuas y tres temporales.

Tejidos Caffarena

La fábrica textil Caffarena, fundada en el barrio en 1920 partió en la calle San Pablo 1510. Ya en 1922 Blas Caffarena Chiozza, genovés llegado a Chile en 1888 e instalado primero en Iquique, había arrendado las casas de calle Compañía 2614 y Cueto 374.

El inquieto industrial italiano fue de Iquique a Antofagasta, luego pasó por Arica y finalmente volvió a su patria para casarse con Ana Morice. De paso por Arequipa volvió a Arica y se instaló con una fábrica que se incendió llevándolo a la quiebra e incluso a la prisión.

Entre 1917 y 1918 estuvo en Estados Unidos probando una nuevas máquinas de tejer, en Nueva York, Filadelfia y Boston. Aprendió a usar anilinas con máquinas de teñir y en 1920 está de vuelta en Santiago con sus máquinas, su esposa y siete hijos.

La fábrica se consolidó aportando al barrio Yungay un carácter de barrio industrial en pequeña escala al pasar de los pocos operarios de los años 20 a los cerca de 500 obreros y empleados en los 70. La fábrica funciona en la actualidad en el mismo lugar desde 1922 y ha sobrevivido a innumerables crisis, alcanzando un lugar de privilegio entre las empresas del rubro en América Latina.

Casa del Colegio de Profesores

En la antigua casa Whigtman, en Catedral 2395 funciona actualmente el Consejo Regional Metropolitano del Colegio de Profesores. El edificio que se caracteriza por su estilo arquitectónico de carácter neogótico fue construido por el arquitecto Alberto Cruz Montt, data de 1919 y se cuentan varias historias sobre el mismo.

La Casa del Maestro fue ocupada por el Presidente Salvador Allende para organizar su mandato entre septiembre y octubre de 1970, antes de que asumiera la primera magistratura. Había sido ofrecida por el presidente de la Unión de Profesores de Chile, Mario Astorga militante radical, quién además fue el primer Ministro de Educación de su gobierno. La prensa de la época la bautizó como “La Moneda Chica”.

Iglesia de los Capuchinos

Ubicados en Catedral 2345 el convento y la iglesia de los frailes capuchinos ocupan los terrenos donados por Vicente Larraín Espinosa y Valentín Fernández Beltrán, su antigua dueña había sido María Rosa Portales. Los capuchinos o Franciscanos Menores llegaron a Chile en 1848 y alrededor de la iglesia se formó un barrio residencial. La actual iglesia comenzó a construirse en mayo de 1853 y fue puesta bajo el patrocinio de san Antonio de Padua.

La construcción es de Eusebio Chelli y fue realizada entre los años 1853 y 1861. El edificio es una clara muestra de la admiración de E. Chelli por Andrea Palladio, el gran arquitecto italiano del siglo XVI. Tal como en la Iglesia del Redentor en Venecia, Chelli separa el presbiterio de la sacristía con una pantalla de columnas. Al interior de la iglesia hay obras del escultor José Miguel Blanco. Frente a ella vivió el pintor Alfredo Valenzuela Puelma.

Al interior, en la Capilla Hebdómada hay una pintura en que Cristo y los apóstoles, durante la última cena comen un gran pollo.

Iglesia y Convento de la Preciosa Sangre

El frontis de la Iglesia de la Preciosa Sangre

Ubicada en la calle Compañía 2226 la iglesia presenta un pórtico con columnas corintias y dos torres. A partir de 1875, el arquitecto Eusebio Chelli trabajó en la construcción de la Iglesia, el convento y los edificios aledaños, en los terrenos de la Congregación de la Preciosa Sangre.

Originalmente, el trazado del convento comprendía los terrenos que están entre Compañía y Huérfanos, y desde la Av. Ricardo Cummings hasta casi la actual Av. Brasil, y los patios del convento ocupaban parte de lo que actualmente ocupa la Plaza Brasil. Una vez que Chelli murió lo sucede Ignacio Cremonesi que termina las obras en 1905.

Las religiosas de la Preciosa Sangre existen en Chile desde 1890 con la guía de la Madre Magdalena Guerrero Larraín y están bajo la inspiración de san Gaspar del Búfalo, apóstol y fundador de la Congregación Misioneros de la Preciosa Sangre de Roma. Se han consagrado al cuidado, la educación y la protección de las madres solteras, tienen bajo su administración la Clínica santa Cecilia, así como el colegio santa Cecilia.

Basílica del Salvador

En la calle Huérfanos por el norte y la de Agustinas por el sur, en la esquina de la antigua calle del Colegio de los Agustinos, actual calle Almirante Barroso, se levanta la iglesia que mandara construir en 1864 el Arzobispo Rafael Valentín Valdivieso Zañartu para reponer la quemada iglesia de la Compañía de Jesús, sobre terrenos que ya pertenecían al Arzobispado de Santiago por disposiciones testamentarias del Arzobispo Manuel Vicuña.

En 1870 se pone la primera piedra y en 1873 se inicia la fábrica. Se comisiona a Teodoro Burchard, arquitecto alemán, el proyecto completo y su construcción a partir de 1885. En 1886 se concluye la instalación del techo. En 1888 el Arzobispo Mariano Casanova dedica la iglesia en voto público y solemne al Sagrado Corazón de Jesús. En 1892 se inaugura la obra gruesa y en 1906, luego del gran terremoto de agosto, se refuerza la estructura con amarras de perfiles metálicos. La decoración del interior del templo se prolongó hasta 1920.

De estilo Neogótico, tiene casi 100 metros de largo y cerca de 40 de ancho. Su altura alcanza los 30 metros. Es una Iglesia que tiene tres naves paralelas de la misma altura, rasgo que no se repite en otras iglesias chilenas, y se identifica con una variante del gótico que se desarrolló en Alemania durante el período gótico tardío. Esta disposición de las naves hacía que la luz exterior penetrara uniformemente a través de las ventanas laterales transformando la percepción del espacio interior.

Las naves laterales terminan en una capilla a cada lado del altar principal. En el transepto se ubica el coro a la altura del triforio. Las naves están bellamente iluminadas a través de vidrieras de gran calidad, procedentes de Bélgica. Las columnas, muros y bóvedas se decoraron profusamente, con predominio de los dorados. Varios artistas de renombre participaron en la decoración y alhajamiento del interior la iglesia: Aristodemo Lattanzi Borghini pintó los interiores y los murales, el escultor Virginio Arias se ocupó de las lámparas, candelabros y otros elementos de bronce, el pinto Onofre Jarpa dibujó los bocetos de altares y retablos.

En 1938 se le designa el título de basílica. La imagen de la Virgen del Carmen, patrona de Chile, que estaba al interior de dicha basílica, es de madera tallada y llegó a Chile en 1822, importada desde Francia. El 19 de diciembre de 1926 en el Parque Cousiño, con la presencia de medio millón de personas, es coronada por el nuncio papal, Monseñor Aloísi Massella.

Alrededor de esta imagen se encuentra la Cofradía Nacional del Carmen, ya que fue esta organización quien ayudó a reunir los fondos para construirla. La devoción se mantiene durante todos los miércoles del año, pero tiene su máxima expresión en la procesión que se realiza por las calles del centro de la ciudad, el último domingo de septiembre. Se ha llegado a sostener que esta procesión fue en su tiempo la más grande de América Latina.

Hoy la imagen de la virgen está en la Parroquia del Sagrario, a lado de la Catedral metropolitana y las Camareras de la Virgen siguen a su cuidado.

Iglesia Corpus Domini

En Santo Domingo 2083 se encuentra la iglesia y convento de la Orden de la Adoración Perpetua, conocida como Capilla de Corpus Domini, desde 1915. El templo, encargado en 1896 al arquitecto francés Eugenio Joannon Crozier, demoró casi 20 años en construirse, en los últimos terrenos disponibles del loteo del llanito de Portales.

El estilo es neogótico, una suerte de gótico económico que el arquitecto plasmó en ingeniosos recursos estructurales en madera. La decoración interior es rica en motivos vegetales y abstractos.

Fundación Víctor Jara

En la calle Huérfanos 2146, al sur de la Plaza Brasil y en la que fuera la residencia de la familia Rivera está la sede de la Fundación Víctor Jara que nace en 1993 con el objetivo de recuperar la memoria colectiva, permitiendo a las nuevas generaciones acceder al legado y al ejemplo de Víctor Jara, un artista comprometido con su pueblo, su arte y su tiempo.

Plaza Brasil

La plaza Brasil ocupa desde hace un poco más de un siglo los terrenos que fueran parte de los patios del convento de la congregación de la Preciosa Sangre y otros terrenos que estaban a la venta. Las hermanas donaron una parte y el municipio compró lo demás. La plaza comenzó a levantarse entre las calles Compañía, Brasil, Huérfanos y Fontecilla, la actual Maturana.

Oficialmente existe desde febrero de 1906 y se convirtió rápidamente en un lugar de encuentro de los habitantes del nuevo barrio y los visitantes. Un teatro, la cercanía de una iglesia y el amplio espacio para pasear, para jugar y conversar la convirtieron en un lugar de acogida.

La avenida Brasil se construyó sobre el antiguo callejón de Negrete, que era la antigua Cañada de Diego García de Cáceres, una vieja acequia que regaba las chacras ultra Alameda. Fue abovedado y llegó hasta la Alameda hacia 1888. El barrio comenzó a vivir cuando ya no se construían nuevos palacios en la Alameda pero se mantenían vigentes y competían con nuevos vecinos como el Instituto Pedagógico y su Liceo de Aplicación. En las calles Ricardo Cummings y Cienfuegos las casonas palaciegas mantuvieron su impronta conservadora.

La plaza está rodeada de casa amplias, algunas de ellas refaccionadas, con mucha vida. La novena Compañía del Cuerpo de Bomberos, varios centros culturales, como el Galpón Víctor Jara, el Taller El Sol, algunas tiendas de libros usados, varios centros educacionales y cafés y bares.

Unos coloridos juegos infantiles de Federica Matta invitan a los niños a perderse entre ellos y a sus padres a conversar y compartir con los vecinos. La plaza sigue siendo un centro de actividades sociales, culturales y políticas en el barrio.

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